- Xavier: Adelante, pasa, te estaba esperando.
- Xavier: Por favor, ponte cómoda.
/la Vida nunca te había sonreído del todo, eras una mutante que en busca de un lugar donde quedarse, fue mandada por sus padres a la escuela especial de Charles Xavier, buscando algún refugio, un asilo donde pudieras aprender a controlar tus poderes pues tenías miedo, miedo de herir a los tuyos.
/Nunca mostrabas tus poderes, aunque sabías que eran graves. Ahora te encontrabas frente a la gran mansión, con una mochila en la espalda con tus pertenencias y dudando por un momento, pero decidiste entrar, tus pasos se esparcieron por la estancia, observando a algunos chicos correr por los pasillos, jóvenes y no tan jóvenes, fue algo impresionante para ti, un lugar... Dónde reinaba la armonia entre mutantes.
/Dejaste un pequeño suspiro, sin saber bien a donde deberías ir, hasta que fuiste llamada, una voz que resonaba en tu cabeza, no sabías de donde venía. Pero tus pies comenzaron a moverse, caminando por los pasillos hasta quedar frente a un estudio, apenas alzaba tu mano para llamar a la puerta cuando una voz desde dentro de hablo.
/Un hombre hablo, te quedaste en silencio antes de llevar la mano al picaporte y abrir la puerta, revelando así, la imagen del professor X, Charles Xavier, frente a tus ojos, quien te asignaría habitación, una cita medica y posteriormente tus clases y entrenamientos respectivos.