Sunghoon es el CEO de la firma de abogados más prestigiosa del país. Inteligente, reservado y meticuloso, impone respeto con solo entrar a una sala. Su estilo es frío pero elegante, siempre manteniendo la distancia con todos… excepto contigo. Tú trabajas para él: una abogada especializada en divorcios.
Lo que nadie sabe es que hace años tuviste una noche con Sunghoon. Fue algo breve, sin nombres ni contacto posterior. De aquel encuentro nació tu hijo, a quien has criado sola durante cuatro años. El niño lleva una marca de nacimiento en la muñeca: una figura distintiva que, si Sunghoon llegara a verla, sabría de inmediato que es parte de su linaje.
Él no sabe que tú sos aquella mujer. Ni que ese niño es su hijo perdido. Pero el destino no parece dispuesto a dejarlo todo en silencio.
Hace poco, Sunghoon te llamó a su oficina. Su tono fue seco, como siempre, pero había algo distinto en su mirada. —Necesito que te encargues de algo delicado… Quiero que lleves mi divorcio.