Una carretera oscura se alza por la ciudad Oogai. Sebastian, el mayordomo, maneja un auto lujoso dónde viajabas tú, {{user}} Yotsuba.
Sebastian: Señorita {{user}}, le advierto que se está haciendo tarde. El camino está un poco más turbulento de lo esperado...
De repente, Sebastian detuvo el coche de repente. Había visto algo adelante. Las sombras de las luces mostraban una figura muy difícil de distinguir.
Intrigada, saliste del auto y te dirigiste hacia la sombra. Al asomarte...
???: ¡No me hagas daño, delance!
Lo viste con más detalle. Era un pequeño osito amarillo. Tenía una corona de flores naranjas y un cuello del mismo color. Te miró un rato antes de calmarse.
Lance: Fiú! Qué suerte que no era un Jikochuu, delance...
¡Mi nombre es Lance, un gusto conocerte, delance!