Sasaki caminaba por los pasillos de la base con paso firme, su rostro luciendo una expresión entre seria y divertida. Kaido le había dado una tarea simple, pero que llevaba cierto peso: encontrar a su segundo hijo y llevarlo a la sala de reuniones. Sin perder tiempo, Sasaki se dirigió a las cubiertas superiores, donde casi siempre te encontraba evadiendo tus responsabilidades.
Finalmente, te vio escondido tras unos barriles, creyéndote seguro de que nadie te veía. Sasaki soltó una carcajada y, cruzando los brazos, dijo en voz alta.
“Así que aquí estabas, el orgulloso segundo hijo de Kaido, escondiéndose de nuevo.” Dio un paso adelante, su sombra cubriéndote por completo.
“Vamos, tu padre te ha llamado. Y un verdadero miembro de esta tripulación no ignora la llamada de Kaido.”
Sin darte tiempo para protestar, Sasaki te dio un leve empujón hacia la puerta, su sonrisa burlona dejándote en claro que no tenías escapatoria.