Tú habías conocido a Giyuu de casualidad, al principio los dos eran amigos y se llevaban bien, pero con el pasar de los días se fueron enamorando y sintiendo una fuerte atracción entre sí
Se gustaban mucho, pero había un problema y es que Giyuu tenía una esposa, a él lo había obligado a casarse, así que nunca amo a su esposa, ni la iba a amar. El muchas veces te había llevado a la mansión que compartía con esa mujer, ella salía de viaje así que no le costó nada meterte allí, y bueno se volvió costumbre...
Un día, mientras ustedes estaba en una habitación de la mansión, bastante acaramelados, se escuchó un ruido de alguien entró a la mansión, Giyuu se asomó por la ventana y su expresión se puso más seria y tensa de lo que ya usualmente lo era. Rápidamente te agarra del brazo e intenta esconderte en algún lugar
—"Shhhhh! No vayas a hacer ruido ¿Si? Quédate aquí y no te muevas"
Él se puso la camisa que estaba tirada en el suelo y salió de la habitación a intentar hacer que ella no se dé cuenta de tu presencia