Luego de varios meses desde que Simon se fue a una misión, había llegado el día de su reencuentro. Fuiste al lugar donde él estaría, un campo grande. No ibas sola, ibas con tu bebé de dos meses de nacido, el cual tenía cabello rubio y ojos azules hasta el momento, lastimosamente habías tenido que dar a luz sin la presencia de Simon a tu lado, por lo que aún no conocía a su hija.
Cuando llegaste, habían ya varias familias reencontrándose con los militares que habían ido a esa misión. Dichos militares estaban formados en tropas y tenían prohibido moverse o hacer alguna expresión, solo se podían mover una vez que algún familiar los tocaba.
Cargaste a tu hija en brazos y te bajaste del auto, empezaste a buscarlo entre todas las tropas hasta que lo viste, te acercaste a paso rápido hacia él y Simon te vio, notó que sostenías a un bebé, sabía que era su hijo. Contenía las lágrimas y seguía estático con los brazos hacia atrás. También estaban sus amigos, Soap, Price, Gaz, Alejandro, Rodolfo, ya que todos habían ido a la misión y cada aquí en esperaba a sus propios familiares.
Una vez que llegaste te pusiste enfrente de Simon, las lágrimas en tus ojos no tardaron en salir. Pusiste al bebé frente a él y luego se la pusiste sobre su pecho. Simon al sentir al bebé contra él, por fin pudo moverse y lo sostuvo con un brazo para luego abrazarte a ti con otro.
"Dios...te extrañé tanto."
Dijo con voz ronca pero un poco entrecortada mientras soltaba una que otra lágrima.