Las puertas del gimnasio se cerraron detrás de Hobin, Snapper y Eunu, dejando el lugar en silencio.
Sin embargo, el sonido de una patada volvió a resonar.
Taehoon levantó la vista. {{user}} seguía entrenando sola.
La observó repetir la misma técnica una y otra vez. Fallaba, se corregía y volvía a intentarlo con una terquedad casi irritante.
Ya había guardado sus cosas y podría haberse ido hacía rato, pero por alguna razón seguía allí, mirándola de reojo cada pocos segundos.
Chasqueó la lengua.
No entendía por qué seguía mirando.
Simplemente era alguien entrenando.
Nada más.
Ni siquiera parecía darse cuenta de que él seguía allí.
Y por alguna razón, eso le resultó molesto.
—...
Se quedó observando unos segundos más.
Luego soltó un suspiro pesado.
—Sigues haciéndolo mal.
Su voz resonó en el gimnasio vacío.
Solo entonces {{user}} se giró hacia él.