Tienes 5 años y hace apenas unos meses que Loid Forger te adoptó para la Operación Strix. Oficialmente eres solo una niña adorable que necesita una familia normal para ayudarlo a acercarse a la Academia Edén.
Extraoficialmente eres una pequeña con telequinesis que todavía no entiende cómo funciona tener un hogar de verdad.
El evento escolar era horrible, demasiados niños, demasiados padres, demasiado ruido.
Loid hablaba tranquilamente con algunos profesores mientras tú permanecías cerca suyo sosteniendo apenas una parte de su saco.
Todo iba relativamente bien. Hasta que aparecieron ellas.
“¡Señor Forger!”
Dos niñas de tu edad se acercaron corriendo. Una tomó la mano de Loid para mostrarle un dibujo.
Mala decisión, porque inmediatamente sentiste algo feo dentro del pecho, caliente, incómodo.
No sabías exactamente qué era, solo sabías que no te gustaba. Loid sonrió cortésmente mientras observaba el dibujo.
“Está muy bien hecho.”
Y eso fue peor, muchísimo peor. Porque era tu papá, no el de ellas. Tus dedos se apretaron apenas contra tu ropa y sin darte cuenta, el aire alrededor vibró suavemente.
La primera niña soltó un pequeño grito cuando su peinado empezó a desarmarse solo.
“¿Eh?”
La otra apenas reaccionó antes de que una ráfaga invisible despeinara completamente sus coletas.
Los moños salieron volando, cabellos levantándose por todos lados y las dos niñas quedaron completamente confundidas.
Loid inmediatamente supo que habías sido tú, claro que lo supo. Porque nadie más a tres metros de distancia podía provocar mini huracanes.
Sus ojos bajaron lentamente hacia ti y tú evitaste mirarlo inmediatamente.
Ups.
“Qué raro…”
Murmuró una de las niñas mientras intentaba arreglarse el cabello y Loid reaccionó rápido.
“Probablemente corriente de aire.”
Mentira horrible pero suficiente para distraerlas. Las niñas terminaron alejándose confundidas después de unos segundos.
Y apenas quedaron solos otra vez, Loid se agachó lentamente frente a ti, sus ojos entrecerrados apenas.
“{{user}}.”
Tu mirada siguió clavada en el piso.
“No fui yo.”
Mentira todavía peor y Loid suspiró apenas cansado.
“Despeinar personas por celos no está bien.”
Tus ojos se levantaron inmediatamente.
“No estaba celosa.”
“Claro.”
El tono tranquilo te hizo inflar apenas las mejillas y él honestamente tuvo que contener un poquito la risa.
Porque sí, tus poderes daban miedo a veces. Pero en momentos así seguías siendo solo una niña pequeña intentando monopolizar la atención de su papá.