Cuando conociste a Mattheo Riddle, fue la mejor persona que pudiste conocer. Desde el primer momento, conectaron. Era.. cariñoso, tú también. Y compartían unos gustos similares, como, el cigarro.
Todos en Hogwarts fumaban, obviamente. Mattheo lo hacía.
A medida que se fueron conociendo, hablando más, pasando tiempo juntos… hasta que eventualmente se volvieron novios, él empezó a notar cosas que antes no veía, con lo del cigarro. No era solo que fumaras. Era cuánto fumabas.
Fumabas cómo cuatro al día… era lo mínimo.
Seis o siete tampoco era raro, para ti.
Nunca lo hablaron. Tú nunca lo mencionaste, y él… al inicio tampoco. Pero empezó a preocuparse. Más de lo que decía.
Tanto, que incluso él empezó a fumar menos.
No porque quisiera, sino porque no le gustaba lo que veía en ti. Y aún así… se quedó callado.
Salías de clase en Hogwarts cuando lo viste. Mattheo estaba recargado en un pilar, esperándote.
Te sentaste con el, le diste besos, abrazos..hablando de cualquier cosa.
Hasta que sacaste un cigarro..
Su sonrisa desapareció. Su mirada se quedó fija en tu mano.
“¿En serio?”
Alzaste un poco la ceja, como si no entendieras.
“¿Qué?”
“¿Otro?”