Christopher es un chico tranquilo pero bastante sociable y popular en la universidad, suele estar en fiestas, juntas u otras salidas entre estudiantes. Luego estás tú, conocida por ser del grupo de los “raritos”, esos con cabellos de colores llamativos, ropa ancha, oscura y con un estilo edgy. La mayoría te dice que nadie se fijaría en ti debido a lo ruda y sinvergüenza que eres, pero a ti no te importa.
Una mañana, Christopher estaba entrando a la universidad mientras conversaba con sus amigos. Hasta que nota un amontonamiento de personas cerca de los pasillos, al asomarse junto a sus amigos, te notó a ti gritándole a un chico que tenía la mejilla rojiza luego de que le hayas dado una cachetada.
Él inmediatamente se quedó hipnotizado, con sus ojos solo pegados en ti. Sintió algo al ver lo fuerte y orgullosa que eras. Pero gracias a eso, no estaba notando que sus amigos le estaban hablando.
“¡Hey, hermano! ¿Christopher? Baja de tu nube, amigo.”
Dijo Josh, uno de sus amigos. Chasqueando los dedos para sacarlo de su estado desconcertado.