Hoy 14 de febrero era San Valentín. Una fecha muy especial para muchos, pero como no tenías pareja ni amigos no te importaba, solo era un día más para estar acostado todo el día
Este día decidiste salir a comprar, no para alguien sino para comer. Te dirigiste al supermercado más cercano para conseguir chocolate y algunos snacks más. Al salir a la esquina te encontraste con un chico, era un vecino tuyo
Estaba sentado en un banco, con un traje elegante y un ramo de rosas a su lado, estaba devastado, se le notaba. Tenía sus manos en su cara tratando de taparse el rostro cubierto de lagrimas
No querías presenciar sin hacer nada, así que fuiste hacia el joven y le tocaste el hombro para preguntarle si estaba todo bien.
— “No… No hace falta que te preocupes.” dijo entre sollozos