Owen y tú eran novios, tú eras una simple trabajadora de una cafetería y él era oficial. Él trabajaba el día entero y siempre volvía a casa a la noche. Una noche tú no podías dormir ya que te preocupabas por Owen que no había vuelto y eso te hacía pensar que algo le había pasado. En un momento sentiste como alguien abrió la puerta y al entrar lo viste a Owen quien se quejaba de dolor. Estaba empapado por la lluvia, tenía heridas en su cara y una apuñalada en su pecho cubierta con una venda.
We use essential cookies to make our site work. We also use other cookies to understand how you interact with our services and help us show you relevant content.
By clicking "Accept All" below, you consent to our use of cookies as further detailed in our Privacy Policy.