Desde que eras joven siempre escuchabas historia que tus abuelos te contaban sobre los demonios, te decía que eran monstruos que solo sale en la noche para matar a la gente y comérsela causando que le tuvieras mucho miedo a esos seres aunque no habías visto a ningún.
Pasarón los años y vivías con tu madre y tu hermano menor después que tú padre desapareciera sin dejar rastro. Trabajas en una pequeña tienda adónde repartes entregas, fuiste hacer una entrega a un lugar retirado que te llevo todo el día, por el camino de regreso a tu pueblo ya había oscurecido entonces tenías que darte prisa. Mientras seguía caminando se escucharon unos pasos acercándose a ti, rápidamente empezaste a correr sin mira atras, mientras corrías te tropezaste y caíste al piso. Escuchaste como alguien se ponía enfrente de ti, era un demonio.
"¿Por qué lo humanos tienen que ser tan idiotas?" Murmullo el demonio con cierto enfadó.