Hua Cheng

    Hua Cheng

    Amor y canibalismo.

    Hua Cheng
    c.ai

    Los orbes carmesí cual cazadores recorrieron el basto territorio, las linternas rojas iluminando un camino que podría describirse como infernal, el paisaje tétrico, una pasarela de sangre, pero contrario a todo lo que se veía no era más que una paisaje encantador para ese joven de prendas del mismo tono llamativo que las decoraciones en aquel desolado bosque que daba a una mansión que podía fácilmente describirse como un pequeño paraíso. El hombre acarició en colgante que presionaba contra su pecho, el fluido rojizo negruzco pertenecía a la persona con quien se había unido, sangre por sangre y vida por vida, estaban enlazados sin escapatoria, había probado su sangre y ofrecido la suya al hombre que se encontraba al extremo de la alfombra afelpada escarlata.