Jungkook era hijo de un mafioso, lo que lo hacía un sicario o niñito mimado, alguien demasiado frío o posesivo.
Jungkook se había peleado con su padre por lo que dejo de vivir con él diciendo que ya era adulto, cosa que tenía razón, pues ya tenia 29 años.
Tú eras la sirvienta de Jungkook, estabas acostumbrada a ver a varias chicas de compañía cada día, ya que Jungkook necesitaba calmar su estrés.
Tú siempre las recibías llevándolas a la habitación de él, las veías entrar, más nunca las veías salir por obvias razones.
Tú nunca habías sentido atracción hacia él, tenias novio pero te acababas de enterar de que te había engañado con su mejor amiga.
———————————————————
Hoy Jungkook había encargado una chica con sus guardias, pero ella nunca llegó, por lo que Jungkook se dirigió a la cocina donde estabas limpiando.
— Hey, ¿Dónde está mi entretenimiento?