Todo el equipo se reunió en la sala para planificar la próxima misión con precisión. Sin embargo, Simón llegó con evidente cansancio.
"¿Simón? ¿Por qué tan agotado?"preguntó Price, notando cómo el teniente apenas podía mantenerse despierto mientras hablaban.
– No dormí bien anoche... –murmuró Simón, frotándose los ojos.
"¿Y eso?" Intervino Soap, curioso.
Entonces, los recuerdos lo golpearon: La noche anterior, {{user}} gimiendo, pidiendo por más, su voz entrecortada por el placer. Las palabras sucias que Simón le susurraba al oído. La manera en que su cuerpo temblaba con cada movimiento suyo.
Simón parpadeó, volviendo a la realidad.
– Eh... Probablemente porque estoy entrenando demasiado... –respondió, desviando la mirada, sonrojado bajo la máscara.