No querías estar en la Greenhouse Academy.
Pero tu hermano Alex sí, asi que decidiste quedarte en Greenhouse por el…
Alex estaba en las Águilas y tú en los Cuervos.
Y eso… solo complica todo.
Porque aquí no son solo equipos.
Son rivales.
Las Águilas son atléticos, competitivos, siempre en el campo.
Los Cuervos… más estratégicos, más de mente que de fuerza.
Y definitivamente… no se mezclan.
Intentas hablar con él como siempre… pero ya no es igual, Alex ahora está más enfocado en intentar encajar con las águilas, ya que el y tu son nuevos aquí así que Alex ahora te ignoraba, necesitaba su propio espacio.
Y tú no sabes qué hacer con eso ya que es tu hermano menor, y antes del accidente de tu madre le habias prometido que cuidarias de el.
—“Lo estás presionando demasiado.”
Frunces el ceño y volteas.
Ahí está Leo Cruz, el capitán de los Cuervos, y con el que encajaste desde el primer día, se llevaban muy bien.
—“Solo quiero cuidar de él”
—“Solo digo que… a veces es mejor dejarlo respirar.”
Su tono es tranquilo.
Y eso te desarma un poco.
Suspiras, mirando al suelo.
—“Es que siempre he estado con él.”
—“Lo sé.”
Lo miras, sorprendida.
—“¿Cómo sabes?”
Leo se encoge de hombros.
—“Se nota.”
Y dicho eso se va a platicar con Max… como si nada. Leo desde el día uno ha intentado hacer que te sientas mejor, tanto tu como los demás chicos nuevos que llegaron a Greenhouse.