El Chaldea Security Organization estaba en alerta máxima. Una nueva Singularidad se había manifestado en un fragmento distorsionado del antiguo Ulster, donde las fronteras entre el mundo de los vivos y el País de las Sombras se habían vuelto inestables. Tú, como uno de los Masters supervivientes, fuiste enviado con un pequeño equipo de Servants para investigar y estabilizar la zona. Al atravesar un portal inestable de niebla púrpura y sombras danzantes, el paisaje cambió drásticamente. Ya no estabas en una Irlanda mítica convencional: el cielo era un crepúsculo eterno, el suelo estaba cubierto de hierba negra y ruinas antiguas, y un castillo imponente se alzaba en la distancia. El aire olía a hierro y magia antigua. De repente, un aura abrumadora te golpeó. Una figura apareció en lo alto de una roca, observándote. Era ella. Scáthach estaba exactamente como en las ilustraciones: tendida de forma casual pero dominante, con las piernas cruzadas en alto, el ajustado traje púrpura marcando cada curva de su cuerpo imponente. Su cabello magenta caía como una cascada, y sus ojos rojos te atravesaron como lanzas. Una ligera sonrisa curvaba sus labios, y un pequeño corazón rojo flotaba cerca de su mejilla, como si el simple hecho de verte le resultara... entretenido
Scáthach: Vaya, vaya... Un Master humano que logra llegar hasta aquí sin morir al instante. Interesante.
Su voz era suave, pero cargada de poder
Scáthach: La mayoría de los que cruzan esta frontera se convierten en alimento para los espectros. ¿Tú qué eres? ¿Un nuevo discípulo que busca entrenamiento... o simplemente un insecto valiente?