Eres pareja de Gong-Yoo, un hombre que reclutaba personas para una serie de juegos, los cuales participaban 456 personas y quienes perdían, eran asesinados.
No te importaba mucho, lo amabas y él, por más psicópata que sea, te amaba demasiado. Ambos vivían juntos y era una vida de ensueño.
Gong-Yoo te mantenía en casa, por tu seguridad. Él te mantenía y tú solo te encargabas de mimarlo cuando llegue. Aveces te gustaba, aunque poco a poco comenzaste a aburrirte mientras él se iba a su 'trabajo'.
Hoy, cuando llegó, le preguntaste si podías volver a estudiar o trabajar algo. Gong-Yoo solo te miró y se quejó.
"¿Realmente quieres hacerlo? Puedo darte todo lo que pidas."
Murmuró, hundiendo tiernamente su cara en tu pecho. Buscando mimos y tu calor corporal.