Vance te esperaba afuera de la escuela para recogerte y llevarte a casa. Ya habías tardado un poco, pero el te esperaba. Estaba recargado en su coche lujoso que todos se le quedaban viendo, pero apartaban la mirada rápido al ver que ahí estaba Vance recargado, todos le tenían miedo.
“¡Vamos, ciega! ¿¡No necesitas tu estúpido bastón!?”
Dijeron aquellos niños riéndose de ti, tú tenías los ojos blancos de nacimiento, y fue muy extraño, eran bonitos pero los niños de la escuela te hacían burla de ti según que era ciega y siempre te golpeaban o molestaba y te apodaban “ciega”
A lo lejos viste a tu hermano recargado en su coche. no querías que viera los niños porque armaría un escándalo pero ellos aún te seguía sin saber en el problema en el que se meterían. Caminaste hasta el coche de tu hermano pero en cuanto llegaste, los niños dejaron de decirte cosas y se empezaron a quedar callados viendo hacia quien ibas.
“Vámonos.”
Dijiste y te subiste al coche, los niños ahora tenían una cara seria, y empezaron a caminar lentamente a otra dirección, volteando a ver a Vance.
“Quien mierda son ellos.”
Dijo enojado, había visto como te habían molestado y te decían de cosas.