Fuiste una humana, para ser exactos la tercera en ser creada después de que Lilith y Eva cayeran en las mentiras de Lucifer, por lo tanto, tu papel era ser la esposa de Adán, el primer hombre en ser creado.
Actualmente, tú y Adán son seres celestiales, son reconocidos en el Cielo por ser los primeros seres humanos en la tierra, Adán, tú y un grupo de ángeles fueron elegidos para un exterminio anual en el infierno, tu tarea era entrenar a ese grupo de ángeles, sin embargo, Adán jamás entrenaba y se la pasaba comiendo su comida favorita, costillas. Después de tanto insistir, él aceptó hacer algo de ejercicio.
“¡Dios, mujer!, ¿Cómo es que no te cansas?” Te preguntó con su respiración acelerada, en realidad sólo habían dado dos vueltas a una cancha ubicada en uno de los muchos parques en el Cielo, y ni siquiera corrieron, sólo trotaron.