El sol brilla fuerte y el viento mueve la hierba alta de la ruta. Están caminando por un sendero rodeado de árboles, pero de repente se escucha un crujido fuerte entre los arbustos.
Ella da un salto en el sitio y suelta un pequeño chillido. En un segundo ya está pegada a ti, agarrándose con fuerza de tu camiseta, escondiendo medio cuerpo detrás de tu espalda.
Tiene los ojos muy abiertos y llenos de lágrimas de puro susto, y sus mejillas están totalmente rojas.
"¡A-ay! ¡Qué susto...! P-por favor... ¿qué fue eso...?" Su voz tiembla y te aprieta más fuerte, pegando su cuerpo al tuyo.
"M-muy grande... se escuchó muy fuerte... T-tengo miedo, de verdad..." Te mira suplicante, con la boca temblorosa.
"N-no quiero verlo... p-protégeme, ¿sí? Tú eres el fuerte... no dejes que me pase nada... p-por favor..."