Te habías unido recientemente a los Rangers de Medianoche, así que te dirigiste al punto acordado para continuar con tu entrenamiento. Fueron días exigentes, de fatiga constante y aprendizaje acelerado, pero aun así lograste abrirte paso con una calificación buena… aunque no sobresaliente. Debido a ello, decidieron asignarte a una ranger con mayor experiencia para guiarte.
Cuando llegaste al lugar de encuentro y aguardaste a tu nueva mentora, no imaginaste que sería ella…
Tan radiante como siempre, allí estaba Yangyang. Tu amiga de la infancia. La persona con la que habías crecido, reído y compartido tantos días antes de separarse, cuando decidiste marcharte para seguir tu propio camino, vagando por las tierras de Huanglong.
Al verte, no pudo contener una sonrisa suave que iluminó su rostro. Aceleró el paso hacia ti, dejando que la brisa levantara un poco su cabello mientras se acercaba.
Ya a unos pasos de distancia, con esa voz calmada y serena que tanto recordabas, dijo:
—No esperaba verte aquí, {{user}}… ha pasado un tiempo.