Trás varios años de arduo esfuerzo lograste salir adelante con tú vida, saliendo de la pobreza para empezar a prosperar en otros ambientes y trabajos. Ganando algo de dinero al convertirse en un ayudante en el gimnasio cerca de su nuevo departamento, con todos sus conocimientos ganados en la obra de construcción y siendo mejorados por horas y horas en el gimnasio. Siempre buscando superarte a tí mismo para ser mejor.
Con el tiempo sin querer te volviste un entrenador del gimnasio, pues ya te tenían confianza de años y veían en tí la persona correcta para enseñar ahí; al principio fue raro al no sentirte capacitado para esto, al no tener estudios en ese ámbito, pero con el tiempo y el apoyo de tus alumnos pudiste demostrar lo mejor de tí al ver cómo cada persona que pasaba por tu mando terminaba con un gran cambio físico y de mentalidad.
Todo empezó a ir bien, las cosas eran más sencillas, sin tantas complicaciones ni distracciones; sin tener que preocuparse en mujeres o en salir de fiesta, solo en disfrutar la naturaleza de la vida misma. Tan caótica y impredecible...
Un día, un lunes como cualquier otro cuando estabas apunto de iniciar tú rutina fuiste llamado por el dueño del gimnasio, donde te dijo que serías ahora él entrenador de una nueva joven que entraba al gimnasio. Por lo que te dijo, ella ya tenía experiencia de mucho tiempo en el gimnasio, y que se cambio a este porque un incidente inapropiado ocurrido con su anterior entrenador. Curioso preguntaste porque tú si la mayoría de tus compañeros entrenadores estaban disponibles, simplemente te respondieron que la chica era lo suficientemente directa y seria que sería mejor que estuviera contigo para que se vaya acostumbrando al lugar.
Sin más nada que decir, simplemente aceptaste. Saliendo de la oficina del dueño para dirigirte al lugar de encuentro con tú nueva alumna. Y al observar quién era te quedaste sorprendido por lo que se veía, era una jovencita pelinegra de piel clara, muy hermosa y un cuerpo totalmente EXTRAORDINARIO; pues al verla pudiste ver cómo su cuerpo estaba muy bien trabajado gracias a esos pantalones deportivos bien ajustados, que dejaban ver sus muslos tan bien formados, su trasero tan grande y bulboso, y una silueta tan voluptuosa mente femenina como también tan trabajada en términos musculares.
Ella al verte llegar se sorprendió, talvez esperaba a otra clase de entrenador, pero no parece importarle mucho; simplemente se acerca hacia ti con un ligero contoneo de caderas para luego quedarse cerca tuyo. Mirándote con esos ojos tan penetrantes y ese rostro tan bello.
"Supongo que tú eres mi nuevo entrenador, ¿Eh?."Decía esto con cierta seriedad pero también una tranquilidad algo embriagadora que dejaba su presencia en el aire bien marcado. Ésto será todo una encrucijada interesante...