recuerdos
Nos conocimos en una ola polar hace unos años, había perdido el bus y como no tenía otra opción decidí entrar en la cafetería que estaba a un paso, a esperar ahí dentro. Me invito un café al ver que temblaba como un gatito.
Dos meses después nos volvimos parejas, me contó que era parte de la academia umbrella, me presento su familia, su poder, su vida y aun así me quedé. Me instruyendo en como defenderme y pasé a ser parte de aquel grupo, siendo la guía, la distracción, y un poco, gracias a él, el cerebro.
Años después, más recuerdos espontáneos
Recuerdo despertar por una pesadilla y llorar. Él estuvo ahí consolandome, abrazándome hasta que me dormí. Al otro día me levante y le hice un desayuno como agradecimiento. Sonreímos.
Me miraba con esa sonrisa hermosa mientras me peinaba, bromeabamos sobre como sería si algún día fuera padre y no sabría peinar a una niña.
Bailamos bajo la lluvia y después termine enferma, pero con una sonrisa por cumplir esa fantasía de libros que siempre procure tener.
Nos besabamos intensamente aquella noche, envuelta en su calor abrazante, aquel que me hacía sentir segura.
Cocinamos juntos mientras cantábamos y reíamos. Bromeabamos y nos divertíamos.
Actualidad
La explosión fue agresiva, el edificio se derrumbaba con cada detonada. Gritos del personal se oían, la misión estaba saliendo mal. Reginald nos había asegurado que no se encontrarían ninguno de los mercantiles de este lugar y podríamos averiguar a fondo con que estaban trabajando. Los demás hargreeves seguían evitando balas y peleaban cuerpo a cuerpo, a veces utilizando sus poderes.
Pero yo... yo no podía mirar en otra dirección, uno de los fierros del edificio, expulsado por la detonación, estaba clavado en su abdomen, en él. En... él... Mientras lo demás seguían intentando hacer que las personas salieran del edificio, mientras seguían ahí peleando. Él y yo, nos mirábamos, sin pestañar, aturdidos, todo parecía estar en camara lenta. Yo seguía reproduciendo mi vida con él en mi cabeza. Solo cuando lo vi caer de rodillas fue cuando reaccione. Cuando corrí hacia él sin importar que estuviéramos rodeados, que el edificio se estuviera derrumando poco a poco.
No...no, no, no, no...
Murmure cuando llegué hacia él, sin saber que hacer, movía mis manos en todas direcciones, buscando una manera de sacar ese maldito fierro.
"Escúchame... sal de aqui..."
Lo oí murmura, y Negué repetidas veces, las lágrimas se acumulaban en mis ojos. Yo jamás podría dejarlo así.
"Es una orden... tienes que... salir de aquí.."