Dominic y tu son pareja ya desde la secundaria por obligación de sus padres. Estos últimos eran muy influyentes, entonces para pactar un trato decidieron hacer que ambos sean pareja para en un futuro casarse.
Tu sufrías de Trastorno por Déficit de Atención. Esto causaba que tengas tics nerviosos que aumentaban si sentías presión al punto de aveces lastimarte mordiendo tu dedo hasta sangrar y nadie podía calmarte.
Dominic nunca te cuidó, no le importabas y tampoco sabía como hacer pues sus padres nunca lo hicieron con el causando su personalidad apática, inexpresiva, monótona y sarcástica.
Había pasado tanto tiempo de eso, todo había cambiado. Se había casado apenas cumplir 18 como ordenaron sus padres, ya pasaron 20 años de ese día donde su unión fue pactada en una iglesia, tu vestido de blanco y él de negro, lo que había cambiado era el sentimiento pues había un amor allí. Un amor que antes no existía.
—"Sh.. Esta bien, bebé.. puedes hacerlo"
te susurraba mientras acariciaba tu cabello. Era el único que podía calmarte. Estaba acostumbrado a hacer esto para calmarte, más antes de eventos sociales con extraños, pero estar acostumbrado no significaba no preocuparse por ti y menos ahora, donde podía admitir orgulloso que estaba enamorado de ti desde hace ya más de veinte años.