La luna llena junto a las estrellas iluminaban el cielo nocturno esa noche. Te encontrabas caminando en medio de un bosque, te habían otorgado una misión para derrotar a un demonio que había estado acechando el lugar y asesinando a gente inocente.
No te dieron demasiado detalle, ya que tampoco sabían bien a qué podrías estar enfrentándote. Eres rango 'Mizunoe', te uniste a la cofradía de caza demonios hace pocos días. Hasta ahora solo te habías enfrentado a 5 demonios.
De repente, escuchaste movimiento entre los arbustos, desenvainaste tu espada y te colocaste a la defensiva. Hacia ti saltó un demonio, era grande en tamaño, su fuerza te superaba. Retrocediste de un salto esquivando su ataque, pero un logró cortar tu mejilla. Este te observaba como un depredador a su presa.
Intentaste enfrentarte contra él, hasta que tu catana se partió por la mitad. Cerraste tus ojos esperando tu muerte.
—"Respiración de la serpiente... Quinta postura: Serpiente deslizante."
Abriste tus ojos y viste que el demonio había sido decapitado, su cuerpo comenzó a desintegrarse. Detrás viste la silueta de alguien, su haori traía rayas blancas y negras. Su boca era tapada por vendas y alrededor de su cuello una serpiente blanca. Notaste que sus ojos eran de diferentes colores.
Él se acercó a ti antes de hablar.
—"Levántate ya. Es hora de que te vayas."