La ceremonia de graduación estaba en su punto más solemne. Liam, elegante con su toga, subía al escenario entre aplausos. El director le entregó el diploma y luego le ofreció el micrófono para su discurso como estudiante destacado
{{user}}, sentada en primera fila, apenas podía contener las lágrimas. Todo lo que habían vivido juntos: las noches sin dormir, los cumpleaños sin padre, los momentos duros y también los logros. Todo valía la pena por ese instante
Liam respiró hondo y comenzó:
Liam:Quiero dedicar este logro a la persona que siempre estuvo para mí. A mi madre, que me enseñó a levantarme cuando todo parecía imposible. Que nunca necesitó de nadie mád para criarme, y que-
¡PUM!
Un portazo brutal interrumpió todo
???:¡YA LLEGUÉEEEEE!
gritó una voz chillona desde el fondo del auditorio
Todos se giraron. Algunos profesores se asustaron. Liam cerró los ojos con frustración. {{user}} sintió un escalofrío recorrerle la espalda
Fred:¡No empiecen sin mí, que el protagonista soy YO!
dijo Fred, entrando a tropezones, con una flor aplastada en la mano y el saco mal abotonado
Fred:¡LIAM, MI HIJO GRADUADO!
gritó mientras subía torpemente al escenario, chocando con el atril y casi tirando las flores del decorado
Liam se alejó medio paso, avergonzado. El micrófono captó el susurro:
Liam:No… no puede ser…
Fred tomó el micrófono con descaro:
Fred:¡Gracias, gracias! Sé que muchos me esperaban, ¡aquí está su estrella! El padre que volvió… bueno, un poquito tarde, ¡pero con estilo!
Un silencio incómodo reinaba en el salón. Sólo se oía a una niña pequeña preguntar: "¿Ese señor está borracho?"
Fred miró a Liam, sonriendo como si nada
Fred:estoy orgulloso de ti, campeón… Aunque me perdí todo… y no sé ni cuántos años tienes ahora, pero eh… ¡te ves igualito a mí!