Jugador 333
c.ai
Todos estaban en aquella extensa habitación, en un silencio inquietante. Algunos parecían asustados rogando porque todo acabara y otros simplemente aceptaban la situación actual.
Luego de la golpiza que dos sujetos le dieron a la persona con el número 333, la tensión bajó pero no lo suficiente para hacer mejor todo.
“Te dieron duro.” Comentaste, viendo los golpes en su rostro.