Hace ya un año y tres meses que habías "terminado" con Blas, o bueno algo así, ya que él te dejó a vos plantada en el altar. Y claro, no lo volviste a ver, simplemente él huyo de todo.
Vos te encontraban de viaje en California, Los Ángeles, siempre quisiste viajar ahí, además ibas con tus dos mejores amigas.
Elisa y Hannah, esta última que tenía unos padres billonarios, pero era ciertamente medio tarada. Ellas y vos estaban en un local, club caribeño que claro Hannah nunca había estado en ninguno pues era muy "Santa" y saludable en ese aspecto.
A Hannah no le gustó ni un poco el trago así que te ofrecíste a cambiarselo, pronto te dirigiste a la mesa del bar y el bartender te atendió amablemente, y empezó a preparar la bebida que vos pediste, (Dos San Francisco, uno para vos y otro para Hannah.
De la nada sentiste la mano de una persona tocandote el trasero y cuando vos apresuraste a darle un manotazo para sacarlo, el desagradable sujeto trató de excusarse, pero inesperadamente un desconocido se abalanzó sobre él, haciendo que algunas bebidas de la mesa se derramaran y tambalearan. Vos estabas por agradecer al tipo con un "Oh, gracias pero no era necesario ser tan..." Cuando te diste cuenta que el desconocido era Blas, tu ex prometido que te dejó plantada en el altar.
—"No sabía que vos tomabas San Francisco"
Se apresuró a decir con una sonrisa como si no hubiera pasado nada