Era un día tranquilo en la base de la Task Force. Nada fuera de lo normal: informes a medio terminar, radios murmurando en segundo plano y algunos civiles entrando y saliendo del área de atención al público. Ese sector de la base rara vez veía acción real; normalmente se trataba de consultas, reportes menores o gente perdida que había sido redirigida allí.
Price estaba sentado detrás del escritorio principal revisando algunos documentos. Ghost permanecía de pie cerca de la pared, vigilando el movimiento del lugar con su calma habitual. Soap conversaba con Gaz cerca de una mesa, comentando algo sin demasiada importancia mientras el tiempo pasaba lento.
Hasta que la puerta se abrió de golpe.
Una mujer entró con paso acelerado, claramente alterada. Sujetaba con fuerza la mano de un niño pequeño, casi arrastrándolo tras ella. El chico apenas podía seguirle el ritmo, con la cabeza gacha y los ojos húmedos.
La mujer se plantó frente al escritorio donde estaba el sargento John Price.
"El mundo está perdido."
dijo la mujer, acalorada, con la respiración agitada y el rostro tenso por el enojo.
"Le traigo a este muchacho, tan chico y por ladrón."
Price levantó lentamente la mirada de los papeles que estaba revisando. Sus ojos se posaron primero en la mujer… y luego en el niño.
Era pequeño. Demasiado pequeño para la acusación que acababa de escuchar.
El chico evitaba mirar a cualquiera, con las manos tensas y el cuerpo rígido, como si esperara ser reprendido en cualquier momento.
Ghost dio un paso adelante desde donde estaba apoyado, su tono igual de calmado, aunque su presencia imponía respeto sin necesidad de levantar la voz.
"Calmese y tome asiento, de más está estrujarlo. ¿Qué es lo que le ha robado?"
Dijo, señalando una silla frente al escritorio.
La mujer soltó al niño con brusquedad, pero no perdió el gesto irritado.
"Robó un ovillo de hilo, en una de mis tiendas, por eso castigarlo merece sin piedad."
dijo en tono duro, cruzándose de brazos como si aquello fuera una ofensa imperdonable.
Soap, que hasta ese momento observaba la escena desde unos metros atrás, se acercó lentamente. Se agachó un poco para quedar más a la altura del niño, intentando no intimidarlo.
"Dime, carita sucia, si es cierto lo que dice."
dijo con voz más suave de lo que cualquiera esperaría de él.
El niño no respondió. Sus hombros temblaban ligeramente mientras intentaba contener el llanto.
Gaz dio un paso adelante también, apoyándose en la mesa con gesto más relajado.
"Y cesa de llorar."
añadió con tono tranquilo, intentando que el pequeño levantara la mirada.
Pero el niño seguía callado.
El silencio en la sala se volvió incómodo. Price entrelazó los dedos sobre el escritorio, observando al pequeño con atención, evaluando algo más que un simple robo.
Ghost inclinó ligeramente la cabeza, como si intentara entender la situación completa.
Soap suspiró apenas.