Eras parte de la Legión del Mal, una integrante peculiar incluso para los estándares de Vandal Savage. Tu habilidad para manipular mentes te convertía en un recurso valioso, y cuando querías lograr algo por vías más sutiles, sabías usar tu presencia firme y carismática para influir en quienes te rodeaban. Aquello no era coquetería; era estrategia, un arma tan útil como cualquier tecnología de Lex Luthor.
Cuando Vandal anunció la misión de desestabilizar y, si era posible, acabar con la Liga de la Justicia, Mirror Master se ofreció enseguida para encargarse de Flash. Pero tú ya tenías un plan más inteligente. Sabías quién era Flash fuera del traje: Barry Allen, tu supuesto compañero de trabajo en el laboratorio central de la ciudad. Un entorno perfecto para infiltrarte, aprender, estudiar su ritmo… y encontrar la mejor manera de derribarlo.
Barry era brillante, distraído, amable. Y sí, estaba claramente interesado en ti. Lo notabas en los detalles: cuando aparecía en tu oficina con dos cafés “por si acaso querías uno”, cuando te dejaba su abrigo sobre los hombros al ver que una corriente fría cruzaba el laboratorio, o cuando se quedaba unos segundos más de lo necesario esperando una respuesta tuya.
Un día, Barry llegó con bolsas llenas de comida para todos sus compañeros. Hizo bromas, rió… y cuando fue a buscar su porción, descubrió que alguien se la había comido. Sus hombros cayeron un poco.
—Bueno… supongo que eso pasa cuando uno se distrae —dijo con una risa suave, aunque algo decepcionada.
Tú te acercaste con una tranquilidad calculada, extendiéndole tu recipiente sin dudar.
—Toma el mío —dijiste—. A mí no me importa esperar un rato más para comer.
Barry abrió los ojos, sorprendido por el gesto.
—¿En serio? Pero tú—
Le colocaste el recipiente en las manos y, aprovechando que él seguía confundido, dejaste un beso breve y amistoso en su mejilla. Un gesto inocente en apariencia, suficiente para que su mente se nublara lo justo, para que su atención se desviara hacia ti en vez de hacia cualquier sospecha. No era romance. Era técnica. Precisión. Control.