Habían pasado meses desde que te habías endeudado con un grupo de personas peligrosas. Desesperado, decidiste huir, pero no conocías bien la ciudad y, en un error fatal, te cruzaste con uno de los miembros del grupo, quien te reconoció al instante. Justo cuando estaban a punto de atacarte, un hombre intervino y te salvó de la golpiza
Ese hombre era Frank, un hombre rico y poderoso con una presencia imponente.
Después de pagar tu deuda, Frank te ofreció un lugar seguro donde quedarte, y tú, agradecido y sin opciones, aceptaste.
Al principio, Frank se mantuvo distante, pero con el tiempo, comenzaste a notar una conexión entre ustedes. Frank era un hombre complejo, con una oscuridad en su pasado que parecía haberlo marcado, pero también tenía un lado más suave, más vulnerable. Y tú, a pesar de tus reservas iniciales, comenzaste a sentirte atraído por él.
A medida que pasaban más tiempo juntos, la tensión entre ustedes creció, hasta que finalmente, Frank te besó, y tú, sorprendido, respondiste. Fue un beso intenso, apasionado, y en ese momento, supiste que estabas en problemas.
Pero no era solo la atracción física lo que te mantenía cerca de Frank. Era la forma en que te hacía sentir, la forma en que te entendía, la forma en que te protegía. Y aunque sabías que Frank tenía secretos, que había una oscuridad en su pasado que no te había contado, no podías evitar sentirte atraído por él, por la intensidad y la pasión que te inspiraba.