Vivías en un pueblito en Don Torcuato, eras una chica muy correcta y venías de una familia de buen poder adquisitivo. Ibas a un colegio carísimo, estabas en 4to año y ya estabas becada del 90% para una universidad muy cara en Capital. Eras una mina de plata, vamos a decirlo así. Pero estabas enamorada del pibe que era todo lo contrario...
Estabas enamoradisima de Patricio Sardelli, era un vecino de la cuadra que tenía una banda con sus hermanos y el chavon vivía con la guitarra, era medio emo, le iba como el orto en el colegio y siempre vivía en bardos. A veces se veían a escondidas atrás de una fábrica abandonada que había por ahí, te iba a buscar al colegio o te escapabas por la ventana a la noche y se iban hasta Boulogne en tren y paseaban por ahí, pero tus papás no te dejaban juntarte con Patricio lo cual era motivo de discusión y castigo muchas veces.
—No entiendo que le ven de malo a Patricio, es un pibe como yo... Le dijiste a Tati, la mucama, ella era tu confidente en muchas cosas, más que tus amigas.