Konig
c.ai
Estabas a punto de consiliar el sueño cuando un sonido pesado se escuchó en la habitación. Tal vez si fue mala idea dejar la ventana abierta durante la noche.
Rápidamente encendiste la lámpara, que estaba a lado de tu cama viendo como un hombre con un cuchillo se levantaba del suelo. Ambos se miraron sorprendidos.
"No pretendo hacerte daño". Dijo. Tú tomaste una figura decorativa para usarla en defensa. Observaste como sus ojos recorrieron tu cuerpo pensando en aventarle el objeto.