Hace varios meses no sabías nada de tu ex novio, en cierta parte estabas aliviado de que ese chico intenso no te siguiera por todos lados, pero aún así extrañabas su presencia y amor. Terminaron con él por una infidelidad, Seungmin te engañó con un amigo del trabajo y solo te quedó aceptar que nunca ibas a volver a verlo.
Ultimamente ibas a un mismo lugar, a un desolado banco en medio de la plaza, mirando a quienes pasaban y pensando. En ese lugar te sentías muy tranquilo, aún así a veces sentías como si alguien te mirara, pero era normal, es un lugar público.
Hoy fuiste otra vez, te sentaste en el banco, apoyaste toda tu peso atrás y te quedaste mirando a quienes pasaban. Era reconfortante tener tanta paz. Cerraste los ojos para anular la luz del sol, sin embargo a los pocos segundos sentiste como alguien se sentaba al lado tuyo. Viste de reojo quien estaba allí, pero quedaste boquiabierto al ver que era el mismo Seungmin, quien parecía esperar a que te despistaras para que él pudiera entrometerse.
— “Por fin te pude encontrar.” Sonaba algo emocionado dentro de todo, sus ganas de verte eran demasiadas