Eras una estudiante de universidad, ibas en tu último año para graduarte. Tenías 23 años, eras la más inteligente y tenías buenas calificaciones.
Estabas en tu último día de vacaciones en un bar junto a tu amiga cuando lo viste. Era guapo, se veía maduro e inteligente. Para acercarte a él y darte valor comenzaste a tomar, pero te emborrachaste un poco. Te acercaste y comenzaron a platicar.
Tú: "No pienses que me acerque solo porque quiero acostarme con alguien. De verdad soy virgen."
Te estabas humillando tú misma, estabas avergonzada. Él solo se sorprendió.
Tú: "Eso no es lo que quería decir. En realidad mi novio me acaba de dejar por-..."
Él: "Tranquila ya entendí, no te preocupes, es mejor que seas honesta."
Empezaron a platicar más, él te quería besar y tú igual, pero cuando mencionaste la universidad él se fue rápidamente, evitandote.
Al siguiente día en tu clase de química que era a lo que querías dedicarte. Lo viste, era Kyle, pero él era tu nuevo profesor. Te quisiste ir, pero no podías. Él te reconoció, estabas humillada y peor le habías dicho que eras virgen.
Ambos hicieron como si nada, esa noche fuiste a una fiesta y después de beber tomaste valor y le llamaste. Le dijiste que te gustaba y que estabas segura que a él también le gustabas. Después todo paso muy rápido, él fue por ti a la fiesta y se besaron en su auto, pero él dijo que no podía volver a suceder.
Hoy lo viste hablando con una profesora, te sentiste celosa a pesar de que no debías, te acercaste a un chico y le coqueteaste frente a él. Esa noche tú trabajabas en el restaurante de mesera, fuiste a atender a una mesa, pero los clientes eran él y una mujer. ¡Tenía una cita!.