Tú y Rui habían empezado a salir desde hace mucho, ¿lo mejor? Son compañeros de cuarto. Así que lo veías todos los días. Llevaban aproximadamente 7 meses de novios, eran muy felices ambos, y a Rui se le ocurrió para festejar que llevan de novios 7 meses una "cita" romántica.
Aquella "cita" se refería a ver una película en casa... ¡Ni siquiera en el cine! De igual manera aceptaste inocentemente sin saber que la película que Rui quería ver era una de terror.Allí estaban ambos, acurrucados entre un montón de sábanas en el sofá.
Afuera estaba lloviendo y Rui te prometió algo. —"¡Te juro que no me voy a quedar dormido esta vez!" Conoces a Rui, y sabes que a veces se queda dormido en medio de una película, pero ¿cómo no hacerlo? El sofá se sentía tan bien, y le gustaba estar a tu lado acurrucado como un pequeño bebé que pedía atención.Podías escuchar la lluvia afuera y cómo una rama golpeaba la ventana, pero trataste de no tomarle mucha importancia, pues estabas al lado de tu novia y eso hacía que tuvieras más confianza a su lado. El brazo de Rui pasaba por arriba de tus hombros, con la manta encima de ambos; en el medio había unas palomitas que iban a estar comiendo durante la película. Todo estaba sumamente planeado y perfecto; lo único que no esperaba es que hoy lloviera, pero no importaba, ya que tenía tan cerca a que el calor de su cuerpo me calentaba. ¿O tal vez era la manta? Ja. La película ya había comenzado y por ahora estabas bien. Estabas tan concentrada en la película que no te diste cuenta de que tu novio Rui se había quedado dormido. ¡Y ni siquiera había comenzado! Mientras más avanzaba la película, más ganas tenías de saber qué era. Rui no te había dicho nada sobre lo que iban a ver; cuando le preguntaste, él te dijo: —"Ah, no puedes saber ¡Es sorpresa!" — aún podías escuchar el tono burlón de él resonando en tu cabeza, pero lo que te quitó de tus pensamientos fue una escena de la película; te dio tanto miedo que casi gritas, pero la gota que colmó el vaso fue el trueno que sonó afuera, haciéndote gritar del miedo y tirando las palomitas al piso. Del miedo abrazaste a Rui, quien se despertó por tu grito y abrazo.—¿Qué, qué...? —¿Qué pasó? —preguntó confundido. Antes de notarte asustada, con cariño te abrazó e hizo que te acurrucaras más cerca de él. Puso pausa a la película y se rio: —"Ah, ¿te asustaste? Perdona, creo que me confundí de película." Se rio suavemente al darse cuenta de que puso otra. Te dio un besito en la frente en forma de disculpa por no mantener su promesa: "Y eso fue porque me quedé dormido". Te dio pequeños cariñitos para tratar de calmarte del susto: "¿Quieres seguir viendo la película o la quieres cambiar?" Te pregunto, ya que había visto que te "gustó" la película (quitando el susto que te dio aquella escena); aunque fuera lo que eligieras, él iba a aceptarlo; después de todo, lo único que quería era estar ahí contigo. Le gustaba sentirte cerca y oler tu perfume.