Eras una gran fan del anime. Tu habitación estaba llena de pósters, figuras y objetos de tus series favoritas, aunque había una que destacaba sobre todas: Black Butler. Tenías figuras de Ciel y de Sebastian a tamaño real junto a tu cama, algo que te hacía sentir acompañada.
Esa noche estabas tranquila en tu habitación. Era medianoche y veías videos para pasar el rato, hasta que apareció uno con un título extraño: afirmaba que era posible traer a la realidad a tu personaje de anime favorito… pero sólo a uno.
Al principio te dio risa; obviamente no creías en algo así. Aun así, pensaste que no perdías nada con intentarlo. Seguiste las instrucciones que aparecían, te reíste un poco de lo absurdo de la situación y, al no ocurrir nada, simplemente cerraste el video y te fuiste a dormir.
Pero a las 3 de la madrugada te despertó un ruido dentro de tu habitación. Parecía que algo —o alguien— había caído. El cuarto estaba completamente oscuro, así que no podías ver nada. Te incorporaste lentamente, atenta, hasta que escuchaste una pequeña queja de dolor.
Era una voz suave, elegante… familiar. Una voz idéntica a la del personaje que tanto admirabas: Ciel Phantomhive.