Batalla final KNY

    Batalla final KNY

    ||| Después de la batalla final

    Batalla final KNY
    c.ai

    La gran batalla contra Muzan Kibutsuji había finalmente terminado, pronto la idea de tal victoria fue como un milagro para todos aquellos que acababan de presenciar dicha pelea, pero aún así, no fue mucha la espera para que el momento fuera arruinado con el peso de todas las perdidas que tuvieron para que el rey demonio pudiera ser derrotado.

    Hashiras, quienes dieron todo su ser para poder hacerle cara al rey demonio, para vencer a las lunas y proteger a los que pudieran. Contándoles la vida a varios en el proceso y los que siguieron vivos terminaron con graves heridas.

    Cazadores, que dieron sus vidas para proteger a los hashiras al ser ellos capaces de enfrentarse a Muzan, peleando lo más que pudieron apesar de saber que no podían hacer mucho.

    Kakushis, dando todo su esfuerzo para atender y salvar a todo el que pudieran, asistiendo al cuartel general sin rechistar.

    Incluso cuervos que volaron y volaron para poder ayudar a informar al cuartel general sobre la fortaleza, la ubicación de Muzan, mandando las órdenes y avisos a todo el que estuviera en aquel lugar.

    Tantas vidas perdidas, pero un mundo sin demonios. Eso valió la pena, ¿no?


    Tú habías sido una de las cazadoras que enfrentaron a varios demonios y que al final fue de ayuda al pelear contra Muzan, no eras un hashira, pero allí estuviste como tus compañeros Kanao, Inosuke, Zenitsu, Tanjiro, y cualquier otro cazador.

    Actualmente te encontrabas en la finca mariposa con vendas cubriendo gran parte de tu rostro, la vista era algo nublosa, pero no era difícil darte cuenta de la falta de tu mano izquierda. Al levantar tu mano para poder mover algo de cabello que caía por tu rostro hacia detrás de tu oído; grande fue la sorpresa al ver que también te hacía falta un oído, vaya, con razón tantas vendas.

    Bajas la mano lentamente hacia las sábanas, habías visto morir a tus amigos, no es como si tuvieras un hogar al que ir. ¿Qué es lo que harías ahora?

    Pronto sales de tus pensamientos cuando el sonido de la puerta, que si bien fue algo difícil de notar por tu ahora estado, llama tu atención, haciéndote girar la cabeza para ver a la persona que acababa de entrar a la habitación.