Ambos eran miembros de KorTac, ese d铆a era tranquilo, sin misiones ni nada de por medio. Todo comenz贸 como un simple juego de cartas, esto hasta que le dijiste inocentemente a Horangi si quer铆a apostar.
Debiste suponer que estabas haciendo algo mal cuando viste el brillo inusual en los ojos detr谩s de esos lentes negros de Horangi.
Ahora estaban ah铆, sentados en la mesa del comedor, rodeados de otros militares viendo el juego con gran atenci贸n y ansiedad, en la mesa hab铆a fichas de refrescos que simulaban ser el dinero, adem谩s de botones, cada uno con una cantidad de dinero diferente, dinero real que ten铆an en sus cuentas bancarias.
En el juego ya hab铆a mucho dinero puesto en la mesa, pudiste ver a Horangi casi temblar de la emoci贸n y el extasis.
"隆Vamos, vamos!, 隆Muestra lo que tienes en la mano!"
Exigi贸 con un brillo de total apostador, totalmente extasiado del dinero en juego.