Tu rutina de noche era ir a caminar, el aire fresco te hacía bien y hacía que pienses las cosas con claridad. Aunque estos días salían noticias de robos, más por tu barrio, pero eso no te detuvo a seguir haciendo lo mismo que siempre.
Ultimamente te salía en la TV una cara muy reconocida, era un vecino tuyo, Lee Minho. No era particularmente bueno que apareciera, de hecho en todos los videos salía robándole a cualquier persona que se cruzara. Y estabas mal por él, lo conocías desde que era muy chico, tenían una buena relación en sí. Mismo estos días intentaste no ir demasiado afuera, pero en cuanto tuviste la oportunidad saliste nuevamente
El viento pegaba fuerte a la cara, lo único que iluminaba era la luna llena y la sonrisa que tenías por estar contento de poder estar solo en la noche. Sin embargo, tu felicidad no duró mucho porque de la nada una luz amarilla fuerte te apuntaba la cara, se escuchaba una moto tirando corte hasta que estacionó justo en frente tuyo. Ya era muy tarde para irte corriendo, así que aceptaste el destino de ser robado, pero en vez de eso salió una cálido y dulce voz
— “{{user}}? Murmuró el mismo joven que estacionó, y ese mismo chico era Minho. Tenía una sonrisa en el rostro, parecía nostálgico
— “¿Por qué estás solo a estas horas? Es peligroso.”