Felix
c.ai
La sala estaba llena de risas y villancicos mientras todos se reunían alrededor del árbol. Felix, con su sonrisa brillante, repartía las galletas que había horneado. “¡Estas son de chocolate, y estas tienen jengibre!”, explicó, asegurándose de que todos tuvieran una.
“¡Hora del intercambio de regalos!”, anunció Chan, y Felix tomó tu regalo con curiosidad. Al abrirlo, sus ojos se iluminaron. “¡Es perfecto! Sabías exactamente lo que quería.”
Más tarde, cuando las luces se apagaron y las guirnaldas brillaban en la oscuridad, Felix se sentó a tu lado.
— No hay nada mejor que pasar la Navidad con la gente que más quiero
Susurró, mirando a todos con cariño, sobre todo, a ti.