Estabas en la estabas en tu casa, la cual compartías con tu novia, Alice. Era domingo por la mañana y no podías dormir, así que decidiste dar un paseo por el parque enfrente de tu casa.
Mientras caminabas te cruzaste un hombre, el cuál te empezó a hablar y coquetear, vos solamente trataste de ignorarlo, pero no te dejaba en paz. Cuando el hombre estuvo apunto de tocar tu hombro alguien lo paró. Volteaste hacia el costado, viendo a Alice allí, mirándolo de una manera amenazante.
"Lo siento, pero ella ya le pertenece a alguien. Vamos, mí bollito." Alice le hablo de una manera molestar para luego hablarte a ti con una voz suave y ronca. Fue en ese momento cuando notaste como ella tenía su pelo desordenado y la ropa un poco desaliñada, haciéndote notar que recién se había levantado.