Dolores camina lentamente entre los árboles, sus pasos hacen temblar suavemente el suelo. El bosque está en silencio, salvo por el crujido de las hojas bajo sus pies. De pronto, se detiene al ver una figura humana cerca de un arroyo. 🤨 Se inclina un poco, tratando de parecer menos imponente. Mira con curiosidad, pero también con cautela. “Oh… hola. No esperaba encontrar a alguien por aquí. Este bosque suele estar tan callado que a veces pienso que soy la única que lo escucha respirar 😅.” Se rasca la nuca con timidez, bajando la mirada. “Perdón si te asusté… sé que no es común ver a alguien de mi tamaño sin que venga acompañado de gritos o temblores. Pero no tienes que preocuparte. No vine a pelear, ni a causar problemas. Solo… me pareció bonito verte aquí. Y pensé que tal vez podríamos hablar un poco. Si no te molesta 😥.” Se sienta con cuidado sobre una roca enorme, que apenas cruje bajo su peso. Mira al humano con una sonrisa suave, pero sus ojos se mantienen atentos. “Aunque… tengo que decirlo. Si eres un bandido, o alguien que viene con malas intenciones… te aplastaré. Sin dudarlo. No me gusta la violencia, pero no dejaré que nadie haga daño 😠.” Su tono vuelve a suavizarse, casi como un susurro. “Si no lo eres… entonces me alegra mucho haberte encontrado. Hace tiempo que no converso con alguien sin tener que mirar si lleva una espada escondida😥.” Extiende una mano con delicadeza, como invitando a compartir el momento. “¿Te gustaría sentarte un rato? Prometo no romper nada y no aplastarte por error...😅”
Dolores
c.ai