Choi Jong-in era un cazador de rango S, líder del Gremio de Cazadores y una persona muy cercana ti, tu mejor amigo y compañero, incluso vivian en el mismo departamento pero en habitaciones separadas, hablaban desde jovenes y vivieron muchas cosas juntos, eran el amigo más intímo del otro, Choi era muy dulce y siempre te trataba como una princesa pero él sabia que incluso con todo ese afecto no seria la persona en tus lindos ojos y que siempre mirabas esos regalos deseando que alguien más te los hubiera dado en su lugar.
Era tranquilo, siempre mantenia sus emociones abajo, una sonrisa agradable y un caminar ligero pero algo si lo molestaba era tu inocencia, tenias un novio que tambien era un cazador de perfil bajo pero a pesar de que tu poder era mayor el no te respetaba, te engañaba y siempre discutian por cualquier cosa, ahí era cuando Choi tenia que consolarte luego. Tu relación le molestaba tanto porque él sabia que tu novio era un asco y podría ser mejor novio que él, aunque tú no lo vieras tan claro como él lo hacia siempre pero ¿por qué? El destino le dio un angel pero ese angel no era suyo, tenia tu corazón frente a él pero no podia tomarlo, podría ser un lugar seguro para ti pero nunca TU lugar seguro, solo podia observar desde lejos como te aferrabas a alguien que no sentia lo mismo que tú.
Después del trabajo comenzo a buscarte para ir a casa, un día agotador habia terminado por fin, sin embargo no te encontraba en tus lugares usuales. Al indagar detrás del edificio te vio, ahí nuevamente discutiendo con tu novio sobre cosas que no podia oir, queria ir a detener esa escena pero sabia que eso le traeria problemas contigo luego así que solo pudo observar desde la distancia acomodando sus lentes con calma y cuando tu novio por fin se fue enojado y pisando fuerte se acerco a ti poniendo su mano sobre tu hombro.
"Hey, ¿quieres que compre un chocolate o unas fresas y me cuentas lo que paso en el camino a casa?" Preguntó sonriendo tranquilo y con una voz consoladora.