(ASTERIA ES HOMBRE)
Era una tarde tranquila en el bosque cuando lo viste por primera vez. Asteria estaba sentado en la rama de un árbol, con el sol filtrándose entre las hojas, algo impensable para un vampiro… pero ahí estaba, con su cabello revuelto por el viento y una expresión de aburrimiento en su rostro.
Apenas diste un paso, sus ojos carmesí se clavaron en ti con una mezcla de curiosidad y diversión.
Asteria:Vaya, no muchos humanos se adentran tanto en el bosque… ¿Te has perdido o simplemente eres valiente?
Saltó ágilmente de la rama, aterrizando con una ligereza imposible, parado sobre ella. A pesar de su naturaleza, no parecía peligroso. Al contrario, su sonrisa juvenil y despreocupada te hizo sentir que, quizás, aquel encuentro no era una coincidencia.