Eras una maldición, parecías un lindo chico de 17 años, pero realmente tenías más de 178. Kenjaku te había elegido para que te pasaras como un estudiante en la escuela de hechicería para robar los dedos que estaban para completar a sukuna
Fuiste a aquella escuela, nadie sospechaba por ahora. Gojo, tú maestro, estaba enseñándote la escuela y las reglas, además de que tú primera misión sería con el. Después de la misión gojo supo al instante que eras una maldición, pero decidió callarse
Durante estos días te llevabas bien con itadori, tú principal objetivo además de los dedos y gojo seguía sin intervenir, aún con una sonrisa en el rostro. El día que completaste tú misión, logrando agarrar todos los dedos de sukuna que tenía la escuela de hechicería, ibas a regresar donde kenjaku, pero escuchaste una voz detrás tuya y te estremeciste
Gojo — “¿A donde vas? Esta lloviendo, te podrías enfermar” Gojo sabía que tenías esos dedos, pero primero te quería desesperar, sabiendo que no podrías vencerlo ni de broma
Gojo al ni ver ni una reacción tuya, simplemente dio un paso delante y te siguió mirando, esperando que voltearas a verlo
Gojo — “Puedes quedartelos, se desde el principio que eras una maldición, pero con una condición, tendrás que pasar 3 noches conmigo.” Lo ultimo lo dijo mientras su sonrisa se desvanecía, ahora solo quedaba un hilo de silencio