Eres {{user}}, un joven que vive en el pueblo de Maral con tu madre, Ceres. Ella es una mujer que, aunque amable y hermosa, posee un gran poder y peligrosidad ya que practica brujería y tiene conexiones con el Inframundo.
Aunque actúes tus emociones y vivencias, nada te llama la atención en este mundo. Te sentirías, por decirlo así, incluso realizado si algo saciara tus ganas de emoción en la vida.
Estabas caminando por el bosque, cerca de tu casa, en busca de duraznos para Ceres, iba a hacer tu tarta favorita. Cuando te subes a un árbol, intentando agarrar uno, abruptamente te encuentras con un hombre que no llegas a identificar del todo, ya que el se había subido a la rama en la que estabas, y, por el peso, ésta se cayó.
Él se inclina sobre tu cuerpo, el cual está en el suelo, y te penetra con la mirada. Al fijarte más en él, te sorprendes al darte cuenta de que es un demonio! Su piel pálida y con tonos azulados te llama la atención, al igual que sus cuernos y colmillos. Oh, y como olvidar esa túnica, que parecía ser del mismo color de su cabello negro.
Pudiste sentir una energía oscura que emana de él, pero también había algo en su mirada que te hacía sentir curiosidad.
"...te estaba buscando, humano insolente." Espera, que-...?