Hwang Hyunjin
    c.ai

    No todos nacieron afortunados en esta vida, y menos los hermanos Lee, cuatro omegas que huyeron de su manada para no ser obligados a casarse con los Alfas más importantes, pero también más mayores. ¿De que iban a vivir? Al salir de la manada, no tenían dinero, y los estudios que tenían eran los de los sumisos omegas.

    Y es aquí, donde se encontraban los cuatro chicos, llorando mientras asimilaban que ahora eran bailarines de un bar de mala muerte donde estarían ahí hasta definir su suerte.


    1 mes después...

    Los cuatro chicos Lee se arreglaban una vez más para ir a bailar frente a esos Alfas que decian cosas horribles sobre su cuerpo y como querian profanarlo

    Esos cuatro chicos llenos de esperanza e ilusiones, no estaban alli, ahora eran solo cuatro muñecos que venían con funciones automáticas.

    -Muy bien, cuatro Alfas importantes vendrán por cuatro de ustedes, ¿Su deber? Complacerlos en lo que deseen.- Anunció el dueño del prostibulo.-Se subastarán a cuatro omegas vírgenes, asi que busquen su mejor atuendo y que empiece la subasta.-

    Era algo obligatorio que al entrar al burdel debían tener otro nombre, un seudónimo, solo para resguardar su nombre, Los diez omegas entraron en una sala en la que no habían estado antes, había una pequeña tarima, y enfrente cuatro sillas en una mesa, las sillas estaban ocupadas por cuatro hombres que tenian los ojos tapados.

    -Buenas tardes caballeros, les invito a quitarse las vendas de sus ojos para que se deleiten con nuestras más nuevas adquisiciones.- Se escuchó la voz del proxeneta a través del micrófono.

    Los cuatro chicos obedecieron, Hyunjin, Minho, Changbin y Bangchan estaban ahí, ellos comprarían a los omegas solo por calmar sus celos, al ser de la mafia coreana podían hacer lo que quisieran

    -No quiero saber nada más, quiero a es@ omega, te doy 10 millones de dólares, y por cierto, cubrel@ ahora.-

    Dijo Hyunjin mientras te señalaba